A Mariana
Para que el mundo gire
deben morir los viejos
y dos o tres recién nacidos.
Para que haya estrellas
y luna llena
las viudas deben olvidar
la voz de sus maridos
y un peatón debe ser atropellado
por salvar un perro.
Para que empiece la primavera
tres muchachos deben de prometer
amor eterno
a una mujer inmortal.
Para que el ocaso se pinte
de colores pastel
una mujer con lunar en las manos
debe llorar
por los sordos que no conoce
y una niña de ochos años
debe apagar todas las velitas
al primer intento.
Para que haya un arco iris
no se necesita gran cosa,
sólo debe de llover;
pero no sé qué tragedias deban de pasar
para que el cielo se nuble.