Mira vos es tan lindo cuando ríes de todas las cosas, de todos mis verbos y de todas las tristezas. Hay veces que te olvidas de los bufones y te ríes; pero hay otras donde recuerdas los rehiletes y los compactos. Es simple reír con un chiste, por una desgracia ajena, por un pensamiento perverso; simple por nervios y por palomas o por muñequitos de felpa.
La esencia del punto es que tu ríes y es hermoso y derribas los silencios apretados con tres silabas; Ja-Ja- Ja como fichas de dominó.
Y ahorita me miras y te sonríes, despliegas tu abanico de blancura siempre dócil. No importa en realidad si alguien más lo hace ahora o hace 20 segundos, mira ves que cuando ríes me gustas, me rio, y me culpo de todas las luciérnagas que hacen sinfonías de auroras.
Comprende que hay días sin globos aerostáticos, niños sin juguetes y arcoíris con más de siete colores pero es necesario que sonrías; y a veces no estás, ni paseas pero cuando ríes intercambias formas y sos un barquito de papel navegando en mi savia cuando hablo.
Y digo, tú me miras y te sonríes y le sonríes también a él y a tú y a ellos y a nosotros. Es tan bonito cuando te llenas de sonrisa y la viertes a redor y después tomo un pedacito y lo guardo. Porque es posible que un día de estos que no esté o te hayas ido necesite un poco de cielo.