Comencé a desmantelar
Relojes, a destrozar
Anhelos y con sus fragmentos hacer
realidades demasiado tarde.
Trozos de obsidiana,
Jade, caliza. Escarlata savia
De nosotros.
Muy tarde limpie cielos
Y desramé cuerpos.
Quizá, si hubiera sido antes.
Tiempo, tempestad abominable
Estéril; fecundador a la par
E instrumento complaciente.
[Sabemos,
Ocultas realidades, apagadas coincidencias
Las charlas, las ramas, los cuerpos, los cielos.]
Asentamos nuestras promesas
Demasiado tarde como
Quien otorga el llanto y la rabia
Al olvido.
Ahora tengo cientos de cielos
Montones de fragmentos
Puños de hojas.
¿Por qué tarde? Tan añejados
ambos, los dos, como volátiles
en una atmosfera densa.
Tan guardados silenciosamente
hasta el hoy, el ahora
por eso la tardanza.
Demasiado tarde para comenzar
el desplome de sensaciones,
para desmadejar abismos
y acercarnos con una palabra.
Y ahora, que eso no importa
desmantelare relojes, el tuyo
y el mío y no será más.
Tarde.