Me gustaría contarte algo que no me pasó es ta mañana,
no estuve caminando por el parque ni vi a los niños jugar;
tampoco me senté junto a un anciando para darle de comer a las palomas,
de ahí nunca caminé por las calles viendo los edificios ni dándome cuenta de los colores del cielo
-te diría que era amarillo pero puede ser cierto-;
luego de ahí jamás pasé por tu ventana ni me senté en frente de ella.
En ningún momento iba sonriendo por las calles, disfrutando mis pasos
conociendo lo mis pasos…
pero sabes lo que sí pasó,
tú,
sólo llegaste.